En un operativo conjunto entre Marina, Ejército y Guardia Nacional, autoridades lograron uno de los aseguramientos más grandes registrados en Sinaloa. En una zona serrana del municipio de Concordia, fueron decomisados más de 10 mil artefactos explosivos improvisados, muchos de ellos diseñados para ser lanzados desde drones, lo que refleja el nivel de sofisticación del crimen organizado.
Durante la intervención también se localizaron armas largas, cartuchos, cargadores, equipo táctico y varios campamentos clandestinos, utilizados por grupos delictivos como base de operaciones. El hallazgo se dio tras trabajos de inteligencia y vigilancia aérea, que permitieron ubicar el punto exacto donde se almacenaba el arsenal.
Las autoridades señalaron que este decomiso representa un fuerte golpe a la capacidad operativa de las células criminales que operan en la sierra de Sinaloa. Además, informaron que las investigaciones continúan para determinar el destino de los explosivos y dar con los responsables.
Este tipo de aseguramientos son claves para debilitar las estructuras delictivas en la región y prevenir hechos de violencia de gran escala. La operación refuerza el compromiso de las fuerzas federales en la lucha contra el crimen organizado en el noroeste del país.



