Guasave, Sinaloa. — La esperanza se desvaneció para familiares y amigos de Paulina, una joven originaria de Guasave, luego de que pruebas de ADN confirmaran que el cuerpo localizado el pasado 18 de abril en un estero de Mazatlán sí corresponde a ella. El hallazgo ocurrió en la zona poniente de El Tepahuito, junto a objetos personales que inicialmente encendieron las alarmas entre quienes conocían a la joven.
Tras el descubrimiento, se realizaron estudios genéticos a los padres de Paulina para esclarecer la identidad. Lamentablemente, los resultados fueron contundentes y pusieron fin a la incertidumbre. La noticia ha causado un profundo impacto entre los guasavenses, pues Paulina era muy conocida y apreciada por su espíritu trabajador y su constante presencia en el centro de la ciudad, donde vendía dulces y heladitos con una sonrisa inconfundible.
Las redes sociales y calles de Guasave se han llenado de mensajes de pesar. Vecinos, clientes y amigos han lamentado lo ocurrido, recordándola como una mujer de lucha diaria, amable y siempre dispuesta a entablar una buena conversación. Su trágico final ha encendido la indignación colectiva, pues su historia refleja la vulnerabilidad que enfrentan muchas mujeres.
Ante estos hechos, la Fiscalía General del Estado ha abierto una carpeta de investigación bajo el protocolo de feminicidio. Las autoridades trabajan para esclarecer lo ocurrido y llevar justicia a la memoria de Paulina, cuya pérdida ha dejado un vacío irreparable en su comunidad. Hoy, Guasave llora, pero también exige: ni una más.


