Oralia Cervantes
Guasave | Sinaloa | El Centro INAH Sinaloa se comprometió formalmente a resguardar los recientes hallazgos arqueológicos descubiertos en la zona de Palos Verdes, municipio de Guasave, los cuales han sido ya registrados como Patrimonio de la Nación, garantizando así su protección legal frente a cualquier alteración o traslado indebido.
En reunión sostenida entre el director del Centro INAH Sinaloa, Servando Rojo Quintero; el arqueólogo Cristian Pérez y el arqueólogo Rodrigo Vivero Miranda , quien actualmente concluye su doctorado en la Universidad de Oklahoma , se destacó la importancia de este sitio en el contexto histórico del norte del país. El objetivo principal del encuentro fue analizar el hallazgo de un antiguo crematorio utilizado exclusivamente para infantes menores de un año, el primero de su tipo localizado en Sinaloa.
“Lo que hemos encontrado en la región de Guasave nos reafirma que fue una zona de frontera cultural hace casi 900 años”, explicó Vivero Miranda. “Hay una coexistencia clara entre elementos culturales mesoamericanos y la tradición Huatabampo del norte de México, lo que nos lleva a preguntarnos si Guasave fue la región más septentrional de Mesoamérica o parte del norte cultural”.
El descubrimiento del crematorio infantil cobra especial relevancia por estar asociado a cerámica Aztatlán, lo que sugiere una fusión cultural entre tradiciones del norte y del sur en un mismo espacio y tiempo. Mientras que prácticas similares han sido documentadas en Sonora y Arizona, el hallazgo en Guasave ofrece una evidencia concreta del sincretismo funerario en esta zona durante los siglos XII al XV.
Además del crematorio, las excavaciones han revelado gran cantidad de cerámica en contextos primarios ,no alterados , restos de carbón vegetal y urnas funerarias, tanto en Palos Verdes como en la Isla Macapule. Este último sitio se perfila como un importante punto de reunión social, donde la tradición Aztatlán dejó una fuerte huella entre los siglos XII y XV.
Rodrigo Vivero destacó que su intención no es solicitar recursos al gobierno local, sino ofrecer un proyecto arqueológico totalmente financiado por instituciones académicas de Estados Unidos, centrado únicamente en la investigación y en generar oportunidades laborales para habitantes de la región, así como un espacio binacional para el estudio de la arqueología.
“Este proyecto es para ustedes, para la comunidad de Guasave. La información será pública y queremos que se beneficien de ella, incluso con empleos para arqueólogos y estudiantes locales”, puntualizó.
El investigador también subrayó que el análisis de la cerámica incluyendo su composición química , permitirá esclarecer si las piezas Aztatlán eran producidas localmente o importadas, lo que ayudaría a entender mejor la influencia mesoamericana en la región.
Finalmente, Vivero reiteró la disposición de continuar con las investigaciones en estrecha colaboración con el INAH y con absoluto respeto al patrimonio cultural de Guasave. “Lo importante es que todo hallazgo está y estará debidamente protegido. El objetivo es descubrir más sobre nuestra historia compartida y garantizar que se conserve para futuras generaciones”.


