Ciudad de México | La Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México (AZCARM) expresó su preocupación y rechazo ante la forma en que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) realiza decomisos de fauna silvestre, responsabilizando posteriormente a los zoológicos por el estado de los ejemplares.
El caso más reciente y emblemático es el de la osa negra rescatada el 7 de febrero de 2023 en Mina, Nuevo León, tras ser reportada con severa desnutrición, alopecia, laceraciones y emaciación extrema. Desde su ingreso a la Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) del Zoológico La Pastora, se le ha proporcionado atención médica, terapia, suplementos y dieta especializada bajo autorización federal, debido a que se trata de una especie enlistada en la NOM-059-SEMARNAT-2010.
Pese a estos esfuerzos, AZCARM denuncia que PROFEPA mantiene su esquema habitual: decomisa ejemplares en condiciones críticas, los deposita en zoológicos certificados y no aporta recursos para su manutención ni tratamiento médico especializado, dejando a los zoológicos la responsabilidad del cuidado.
“Los zoológicos de AZCARM atienden actualmente a más de 14 mil ejemplares decomisados, muchos en condiciones deplorables. No podemos permitir que PROFEPA actúe como si decomisar animales fuera suficiente y luego pretenda responsabilizarnos del estado crítico en que los entregan”, declaró Ernesto Zazueta, presidente de la asociación.
AZCARM demandó a PROFEPA:
Asumir total o parcialmente la manutención de cada ejemplar decomisado.
Crear un fondo permanente para medicamentos, alimentación y manejo especializado de la fauna rescatada.
Transparentar los informes clínicos y protocolos de cada decomiso.
Reformar el marco normativo para que los decomisos no signifiquen abandono institucional de los ejemplares.
Zazueta enfatizó que los zoológicos no pueden seguir siendo depósitos de fauna enferma o maltratada sin respaldo del Estado, y destacó que si estos animales sobreviven, es gracias al trabajo y compromiso de las instituciones zoológicas, no de la autoridad que los decomisó.
La AZCARM llamó a que el caso de la osa negra de La Pastora sea un parteaguas y que se garantice que la vida silvestre reciba la atención que legal y éticamente corresponde.



