Guasave / Sinaloa | En medio de un ambiente lleno de entusiasmo juvenil, la medallista olímpica María del Rosario Espinoza compartió su historia de vida en el conversatorio “Mujeres que rompen barreras”, donde dejó claro que el éxito no llega solo, se construye con disciplina y constancia.
Desde sus inicios en La Brecha, la deportista recordó cómo enfrentó carencias, distancias y prejuicios por practicar un deporte de contacto, hasta convertirse en un referente internacional y la única mexicana con tres medallas olímpicas.
Durante el encuentro, el mensaje fue directo: las limitaciones no deben frenar los sueños. Espinoza habló de sacrificios, de momentos difíciles y de la importancia de no rendirse, incluso cuando el camino se pone cuesta arriba.
“Las barreras están en la mente”, expresó ante decenas de jóvenes, a quienes llamó a intentarlo una y otra vez hasta lograr sus objetivos.
Autoridades presentes coincidieron en que su historia representa un ejemplo real para nuevas generaciones, no solo en el deporte, sino en cualquier ámbito donde se busque salir adelante.
El evento reunió a estudiantes, docentes y representantes de distintos sectores, en un espacio que dejó una idea clara: el talento abre puertas, pero la disciplina es la que las mantiene abiertas.


