Escuinapa | Sinaloa | La temporada del mango arrancó oficialmente en Escuinapa con el corte del tradicional mango Ataulfo, una variedad muy apreciada tanto en México como en el extranjero. Desde el ejido La Campana, productores y jornaleros iniciaron esta jornada agrícola que, aunque enfrenta algunos retos, se vive con entusiasmo y fe en una buena comercialización. “Esta semana comenzó el corte; es el primer mango que se cosecha, aunque este año viene más pequeño”, explicó Rogelio Padilla Salcido, dirigente de la CNC.

Las huertas de comunidades como Palmillas, La Campana I y II ya muestran actividad intensa. Aunque la producción de este año presenta un mayor número de frutos de tamaño reducido —conocidos como “mango niño”—, también se han detectado ejemplares más grandes y de excelente calidad, lo que abre la puerta a que parte de la cosecha se destine a la exportación. “El mango que sí se dio está más grande que otros años, sí se nota”, comentó un cortador originario de Chiapas, reflejando el optimismo entre los trabajadores del campo.
El cultivo de Ataulfo en la región abarca alrededor de mil hectáreas, con una producción que el año pasado alcanzó las 10 mil toneladas. Este 2025, aunque el volumen podría disminuir por árbol, se espera que la fruta logre una buena recepción en los empaques, donde se clasificará para determinar si se dirige al mercado nacional o internacional.
En medio de los desafíos del clima y los cambios naturales del cultivo, el inicio de la cosecha simboliza más que una actividad agrícola: representa el esfuerzo, la esperanza y la resiliencia de una comunidad que trabaja la tierra con pasión. Escuinapa arranca así una nueva temporada con el sabor que lo distingue y el deseo firme de seguir llevando su mango al mundo.


