México / Nacional / La falta de controles sanitarios por parte de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural ha dejado de ser un problema exclusivo del sector pecuario y se ha convertido en una amenaza directa para la biodiversidad del país, advirtió la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México.
Ernesto Zazueta, presidente de la AZCARM, confirmó la muerte de un mono saraguato, especie catalogada en riesgo de extinción, ocurrida en Palenque, Chiapas, a causa de una infestación por gusano barrenador del ganado, marcando el primer caso documentado en México de fauna silvestre en vida libre que pierde la vida por esta plaga.
El organismo señaló que este hecho evidencia fallas sistemáticas en los controles zoosanitarios, relajación en los puntos de inspección y omisiones en las medidas preventivas, lo que ha permitido que el gusano barrenador se expanda sin contención hacia ecosistemas naturales.
De acuerdo con AZCARM, México logró erradicar esta plaga en 1991 mediante un programa binacional con Estados Unidos, basado en la liberación de moscas macho estériles; sin embargo, el cierre de la planta productora en 2013, el debilitamiento del programa conjunto y años de descuido institucional dejaron al país vulnerable a su reintroducción.
A estas fallas se suman problemas en la inspección sanitaria, actos de corrupción y la flexibilización de controles en la importación y movilización de ganado, lo que facilitó el ingreso y desplazamiento de animales infectados.
La asociación alertó que en fauna silvestre el impacto es devastador, ya que las larvas se alimentan de tejido vivo en heridas abiertas, provocando infecciones severas y la muerte en pocos días, especialmente en especies en peligro de extinción y poblaciones pequeñas o aisladas.
AZCARM informó que ya se han documentado más de 100 casos de miasis en humanos, principalmente en el sureste del país, además de pérdidas económicas superiores a los mil 300 millones de pesos derivadas del cierre de la frontera norte a la exportación de ganado mexicano.
El organismo precisó que los zoológicos, acuarios y centros de conservación asociados cuentan con protocolos sanitarios estrictos y personal capacitado, por lo que el gusano barrenador no representa un riesgo dentro de estas instalaciones.
Finalmente, la asociación reiteró su disposición para colaborar con autoridades ambientales y sanitarias, llamó a la población a reportar de inmediato animales con heridas infestadas y exigió que la SADER asuma su responsabilidad y corrija de forma urgente las fallas estructurales en el control sanitario.



