Sismo de 4.6 en Culiacán fue perceptible hasta Guasave, Elota y la sierra de Durango

Culiacán | Sinaloa | El sismo registrado en la noche de este miércoles 23 julio en Culiacán, con una magnitud de 4.6 grados y una profundidad de apenas 5 kilómetros, dejó una huella perceptible en diversas regiones del estado y más allá, llegando incluso a sentirse en municipios del norte como Guasave, así como en Elota, Eldorado, Tamazula y zonas serranas de Durango.

De acuerdo con el geofísico sinaloense Juan Espinosa Luna, este movimiento telúrico ocurrió sobre una base de roca firme, lo que permitió que las ondas P –las primeras en llegar– generaran un sonido similar a un trueno. Posteriormente, las ondas S y las ondas superficiales (Love y Rayleigh) provocaron las sacudidas que experimentó la población.

Este tipo de sismos poco profundos sobre roca firme suelen tener mayor capacidad de percepción en zonas amplias, lo que explicaría la intensidad con la que fue sentido en diferentes puntos, a pesar de no haber alcanzado una magnitud mayor.

El evento guarda similitud con un sismo ocurrido en 2008 también en Culiacán, con magnitud de 4.8 grados y misma profundidad de 5 kilómetros.

Desde 2010 a la fecha, Sinaloa ha registrado más de 1,264 sismos de magnitudes que van desde 1.5 hasta un máximo de 6.6, este último registrado en 2015 en el Golfo de California, lo que confirma que la entidad se encuentra dentro de una zona sísmica bien definida.

Hasta el cierre de esta edición, los registros de las últimas 11 horas no muestran actividad sísmica secundaria o microsismos, por lo que la probabilidad de réplicas se considera muy baja. No obstante, el doctor Espinosa Luna indicó que continuará monitoreando durante al menos 24 horas más para contar con mayores argumentos y emitir comentarios más concluyentes.

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