Vinculan a proceso a “Chenito” por el parricidio en Los Mochis; su padre murió tras horas de agonía sin auxilio

Ahome, Sinaloa. | La tarde de este miércoles concluyó la audiencia inicial por el caso de parricidio registrado en Los Mochis, donde un hombre fue vinculado a proceso y enviado a prisión preventiva, acusado de asesinar a su propio padre con golpes y puñaladas, en un hecho que, según la necropsia, dejó a la víctima con sobrevida antes de morir sin recibir auxilio.

El imputado, identificado como Arcenio Guadalupe O., de 39 años, alias “Chenito”, enfrenta el delito de homicidio agravado en razón de parentesco en perjuicio de su padre, José Arsenio O., de 61 años.

De acuerdo con los datos expuestos por la Fiscalía General del Estado durante la audiencia —realizada en la sala C del Centro de Justicia Penal de la zona norte, dentro de la causa 273/2026— la víctima presentaba al menos 40 lesiones entre golpes y heridas punzocortantes.

El Ministerio Público sostuvo que las lesiones no fueron instantáneamente mortales, sino que provocaron un periodo de agonía, durante el cual el hombre no recibió ningún tipo de ayuda.

En audiencia, la Fiscalía reiteró la solicitud de vinculación a proceso tras agotarse la duplicidad del término constitucional, mientras que la defensa decidió no presentar nuevos datos de prueba.

Entre los elementos expuestos se encuentran el informe policial de la detención en flagrancia, testimonios, dictámenes periciales, análisis de criminalística de campo y estudios toxicológicos que ubican al imputado en tiempo, modo y lugar.

Además, se reveló la existencia de al menos dos videos que presuntamente lo incriminan, aunque estos serán integrados en la etapa de investigación complementaria.

La narrativa ministerial señala que, tras la agresión, el imputado habría manipulado el cuerpo, alterado la escena y omitido solicitar auxilio, pese a contar con el tiempo suficiente para hacerlo.

Peritajes indican que en el lugar se localizaron manchas hemáticas en diversos objetos, entre ellos una toalla, un trapeador, una cortina y un cuchillo en la cocina. Asimismo, se estableció que el cuerpo fue movido en distintas posiciones: primero en la cochera, luego parcialmente al interior del domicilio y finalmente recargado en un sillón, donde fue localizado.

El propio imputado reconoció haber movido el cuerpo, aunque argumentó que lo hizo con la intención de auxiliar a su padre. También aseguró que el agua encontrada en la escena fue utilizada en un intento de reanimación.

Sin embargo, la necropsia contradice esa versión, al establecer que la víctima tenía entre 5 y 10 horas sin vida al momento de ser localizada.

La Fiscalía también descartó la hipótesis de una tercera persona, al señalar que no había indicios de ingreso forzado al domicilio.

Otro de los puntos clave fue el tiempo de reacción: el imputado declaró haber despertado alrededor de las 08:00 horas y encontrar a su padre sin vida, pero a las 08:17 ya había limpiado el lugar, cambiado su ropa, lavado prendas y manipulado el cuerpo, lo que fue considerado inconsistente por la autoridad.

Durante la audiencia, también se expusieron antecedentes familiares que describen al imputado como una persona violenta, con historial de consumo de drogas y conflictos constantes con la víctima.

Incluso, un familiar declaró que había sido internado en al menos tres ocasiones por adicciones.

Los estudios toxicológicos arrojaron resultados positivos a cannabis, metanfetamina y anfetamina, pese a que el acusado negó consumir sustancias.

Al emitir su resolución, la jueza señaló contradicciones en la versión del imputado y destacó la gravedad de las lesiones.

Indicó que, por la naturaleza de los golpes y heridas, resulta poco probable que no se hayan escuchado gritos o pedidos de auxilio.

También advirtió que el estado alterado por consumo de sustancias puede provocar pérdida de la realidad y conductas violentas, incluso contra familiares directos.

Con base en los datos de prueba, la autoridad judicial determinó vincular a proceso a Arcenio Guadalupe O. y le impuso la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa.

El imputado fue ingresado al Centro Penitenciario Goros II, en Ahome.

Asimismo, se fijó un plazo de cuatro meses para la investigación complementaria, periodo en el que se analizarán al menos 20 indicios en laboratorios especializados en Culiacán.

La próxima audiencia fue programada para julio de 2026, donde se definirá el avance del proceso en uno de los casos más violentos registrados recientemente en la región.

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